viernes, 9 de diciembre de 2016

LA DUDA


 
Yo no sé qué es mejor,
si apoyarse o superarse, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si evitar o afrontar, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si apasionarse o serenarse, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si reír o llorar, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si llenarse o vaciarse, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si caminar deprisa o caminar despacio, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si ser prudente o confiado, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si dar o recibir, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si mirar al cielo o a la tierra, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si ayudar a los demás o dejarles, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si esforzarme o esperar, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si hablar o callar, no sé.

Yo no sé qué es mejor,
si vivir para tener o vivir para ser, no sé.

En definitiva, yo no sé qué es mejor,
si aprender a vivir o aprender a morir, no sé.

Feliz Re-Nacimiento y “Duda” para aprender a preguntar y así, llegar a comprender.

Os queremos mucho


Luis Emilio Oliver

jueves, 9 de junio de 2016

CAPÍTULO SEGUNDO

¿Qué es la personalidad?

“Nunca han existido dos individuos exactamente iguales, ni nunca podrán existir”.

Con esta contundente afirmación queremos dejar claro que todos los seres vivos somos diferentes entre sí. Incluso, aunque de una manera natural o artificial se consigan seres clonales (gemelos univitelinos), es decir, con la misma dotación genética inicial, las diferencias históricas que van a vivir cada uno de ellos determinarán modificaciones también en sus ADN que les harán diferentes.

Por tanto, todos los seres humanos somos diferentes física, psicológica y culturalmente y tenemos un lenguaje interno personal distinto a todos los demás. De manera que podemos aprender de las personas que nos rodean, pero nunca asumir que tenemos que ser iguales a alguno de ellos.
Además, a lo largo de la vida vamos cambiando, tanto nuestra forma física como mental. Sin embargo, intentamos estudiar qué parte del ser humano, como estructura dinámica cognitivo – afectivo - conductual, permanece relativamente estable como elemento integrador de las diferentes partes del ser humano (Subsistemas) y, mediante la cual influimos en el ambiente y éste influye en nosotros. A este componente lo llamamos Personalidad”.

El subsistema más primario y fijo que integra la personalidad es la “Constitución”, formada por los aspectos biológicos y heredables, relacionados con la manera e intensidad de nuestras formas de conducta.
Empedocles, ya en el siglo V a.C., hablaba sobre la “constitución” como resultado de la combinación de Cuatro Elementos” (tierra, agua, fuego y aire) y dependiendo de qué tipos de estos elementos se unan y en qué proporciones, se desarrollará un segundo subsistema que es el “Temperamento” (“Melancólico”, “Flemático”, “Colérico” y “Sanguíneo”), que varios miles de años después, sigue estando presente en algunos campos de nuestro saber y nos sigue ayudando (biotipos y psicotipos) en la búsqueda de la comprensión de la naturaleza humana.

Actualmente y sin grandes diferencias con lo anterior, la Constitución se reduce al subsistema anatómico-fisiológico de la personalidad (sistema nervioso, endocrino, inmunitario...), mientras que el Temperamento se estudia como el subsistema afectivo- emocional, que emerge del anterior y se muestra como el gran impulsor de la conducta.
La Inteligencia forma el subsistema Cognitivo-Analítico de la personalidad que depende de los anteriores, pero también del desarrollo cultural del individuo.

Finalmente, el subsistema que resulta de las interacciones entre los tres anteriores, pero que más relacionado está con el aprendizaje del sujeto y resulta decisivo en nuestras formas de afrontamiento de la vida, es el Carácter, que es el subsistema más motivacional.
Cuando se desea estudiar la personalidad de un sujeto, se analizan los Rasgos Psicológicos, entendidos como disposiciones estables que aparecen en el carácter de una persona y que les impulsa a comportarse de una manera similar en situaciones muy diversas. Ser alegre y simpático son rasgos de un individuo.

1º Ejercicio: tercer cuadernillo

Con el fin de mejorar nuestro “Autoconocimiento”, vamos a jugar en el Ejercicio No1 a la valoración de los “Rasgos Opuestos”, eligiendo tantos rasgos como nos sea posible y juntándolos por opuestos, como veremos más adelante.

Antes de iniciar este ejercicio es interesante que ampliemos brevemente dos aspectos de los “Constructos” de Kelly. Partamos de que, como este autor indicó, todas nuestras experiencias las guardamos en forma de constructos, que son las estructuras mentalesde almacenamiento de las percepciones que vamos teniendo con fuerte carga emocional, que luego utilizaremos para ver el mundo y proyectarnos en él:

a) Tendemos a organizar los constructos de una manera “Bipolar”: blanco–negro, gordo – delgado, alto – bajo, optimista – pesimista, bueno - malo... Ésta ha sido la forma de percepción más utilizada por el ser humano. Ya en la antigua China se hablaba del ying y yang como opuestos que al juntarse forman la unidad.

b) Aunque solemos expresar los constructos de una forma “Verbal”, pensando y hablando sobre ellos, la mayoría de las veces los manifestamos “No-verbalmente”, como son aquellos comportamientos que hemos automatizado en nuestra vida cuando andamos, comemos, conducimos, dialogamos, incluso seleccionando a los tipos de personas que nos agradan y a las que rechazamos y no sabemos explicar las razones para ello.

Con estas dos pequeñas indicaciones sobre los “Constructos” de Kelly ya podemos empezar a trabajar este ejercicio sobre el “Autoconocimiento” de mi Personalidad a través de un juego de polaridades(Rasgos Psicológicos). Dicho juego consiste en una valoración, lo más objetiva posible, de cada una de las parejas de características que aparecen en la siguiente lista y que podemos ir ampliando con otras nuevas parejas de rasgos que vayamos añadiendo siempre que se refieran a los “constructos” que hemos ido desarrollando a lo largo de nuestra vida.
La calificación está comprendida de “0” a “10” así, en la primera pareja (Hiperactiva- Hipoactiva), puedo creer que yo soy un “7” de hiperactiva y, por tanto, un “3” de hipoactiva. De esta manera voy personalizando cada uno de los rasgos-constructos que he ido representando de una forma “bipolar”.

PAREJAS DE CARACTERÍSTICAS OPUESTAS

Característica polar
Calificación
Característica antipolar
Calificación
Hiperactiva
Hipoactiva
Imprevisora
Planificadora
Impulsiva
Rutinaria
Me gusta el cambio
No me gusta el cambio
Expresiva
Inexpresiva
Cálida
Fría
Inconstante
Constante
Voluble
Estable
Valiente
Miedosa
Optimista
Pesimista
Atenta
Despistada
Lúdica
Formal



Finalmente, reunimos las características con los valores más altos, y éstas pueden representar una primera aproximación a nuestra “Personalidad” a través de los Rasgos (Constructos). También podemos intentar diferenciar cuándo los utilizamos “Verbalmente” y cuándo “No-verbalmente”, e incluso, si estos constructos son exclusivamente personales o forman parte de mi familia o de la sociedad.
Este mismo ejercicio lo podemos realizar, honestamente, con varios de nuestros amigos valorando nuestra persona, el resultado final es una información sobre cómo los más allegados me perciben, es decir, qué constructos tienen los demás sobre mí.

2º Ejercicio: tercer cuadernillo

Volviendo a los Psicotiposque hemos mencionado en el texto y que se relacionan con las diferentes clasificaciones “Temperamento - Carácter”, vamos a utilizar, a modo de ejercicio, la “Tipología de Le Senne” que clasifica el temperamento-carácter en 8 tipos:

TIPO
CARACTERÍSTICAS
NERVIOSO
•Extrovertido
•Impulsivo e irritable •Descontrolado e inestable
•No se centra (cambia de actividad)
SENTIMENTAL
•Inseguro
•Vulnerable y susceptible •Retraído y solitario •Indeciso y poco práctico
COLÉRICO
•Sociable (buen carácter) •Ocupado con muchos proyectos •Improvisador y precipitado •Alguna vez estalla sin control
APASIONADO
•Mucha pasión para las cosas
•Planes a largo plazo
•Gran capacidad de trabajo
•Trabaja solo (independiente y dominante)
SANGUÍNEO
•Cerebral y calculador
•Hace las cosas por el beneficio (prácticos) •Objetivos a corto plazo
•Optimistas y sociables
FLEMÁTICO
•Tranquilos y calmados •Reflexivos, callados y solitarios •Ordenados y programados •Rígidos y puntuales
AMORFO
•Sin energía ni entusiasmo •Busca el placer rápido y fácil •Sin curiosidad ni personalidad •Simpáticos y sociables
APÁTICO
•Sin vitalidad y testarudos •Cerrados en sí mismos •Les cuesta pedir perdón •Pasivos e indiferentes



Es muy difícil que una persona muestre un tipo único, ya que lo normal es que todos presentemos un temperamento-carácter mezcla de varios de estos tipos, por tanto, vamos a intentar realizar este ejercicio siguiendo estos dos pasos:
  1. a)  Analizamos con qué tipos nos identificamos más, realizando una valoración de “0” a “10” para cada uno de ellos. Al final, los psicotipos correspondientes a los mayores valores serán con los que más me identifico, consiguiendo con ello aumentar de nuevo un poco más mi autoconocimiento.

  2. b)  Cotejamos el resultado obtenido sobre mi mezcla tipológica con los datos del primer ejercicio, comprobando las coincidencias e intentando descubrir cómo se manifiestan en mis formas diarias de actuar. 

martes, 24 de mayo de 2016

CAPÍTULO PRIMERO: 1ª PARTE

La Crisis del ser humano

¿Conoces a alguna persona que nunca critique o se queje de algo? 
Parece difícil ya que, con mucha frecuencia, solemos utilizar estas formas de comunicación en nuestra vida cotidiana, intentando a través de la crítica y/o la queja encontrar razones que justifiquen aquello que nos está haciendo sentir mal.
                  
¡No saludo a esa persona, porque es muy antipática!; ¡no me intereso por aquél, porque es un egoísta!; ¡no soy amable con mi compañera, porqu es muy seria!; ¡mi vecino me revuelve las tripas, porque se cree superior!

¿Son estas u otras parecidas algunas de las críticas que solemos emplear con frecuencia para justificar nuestro malestar en relación con los demás?

¡Tengo muy mala suerte en mi vida!; ¡la gente es mala y siempre se quieren aprovechar de los demás!; ¡me piden cosas que no me corresponden! o¡eso que me piden no está en mi contrato!; ¡hay que trabajar duro para conseguir algo en la vida!; ¡yo no puedo!; ¡qué suerte has tenido en la
vida, en cambio yo!... 

¿Solemos emplear estas quejas u otras parecidas para justificar nuestro malestar ante las exigencias de la vida? Algunas veces nos sentimos incapaces, bloqueados, inferiores y nos quejamos por ello, o nos quejamos la vida o de otras personas por mostrar nuestras incapacidades, considerándonos “Víctimas” de las circunstancias. 
Sin embargo, en otros casos, criticamos o ridiculizamos a los demás para rebajarlos y poder “sentirnos superiores”. Unas de las técnicas que más utilizamos en este sentido son las bromas sobre alguna de las limitaciones de los demás de manera que, cuando el otro se molesta, siempre nos queda el pretexto de que era una broma y que no tiene sentido del humor con lo que, además de hacerle daño con la broma que le ridiculiza, le herimos con el desprecio de no aguantar bromas. En este caso, incluso nos consideramos Agudos y Poderososante los que se molestan con nosotros. Todo esto lo hacemos automáticamente, sin pensar, nos sale solo. Es algo que sin darnos cuenta repetimos una y otra vez, sin saber por qué lo hacemos, pero resulta evidente que forma parte de nuestra vida cotidiana.

¿Estos “Automatismos” de crítica y/o queja nos hacen felices? es evidente que NO, ya que nos suelen producir sensaciones de rabia e inseguridad, aumentando el estrés y por tanto también la ansiedad. Nos frustran e invalidan o, por el contrario, nos obligan a estar buscando las inseguridades de los demás para ponerlas en evidencia con la intención de tapar las nuestras y creernos así mejores. Sea un dominio de quejas o uno de críticas, el final siempre es una “Pérdida de Autoimagen”, no sé quién soy, sólo me muestro tal y cómo he aprendido a verme.

En definitiva, gran parte de nuestra vida está basada en “automatismos”, es decir, en acciones que repetimos una y otra vez, sin darnos cuenta, como resultado de nuestro aprendizaje. Además, estos automatismos no son sólo de palabra-acción, sino también de pensamientos y sentimientos, ya que tendemos a pensar y sentir lo mismo muchas veces ante las diversas situaciones y hechos de nuestra vida mostrándonos así rígidos de pensamiento, sentimiento y acción.
Solemos decir una y otra vez las mismas ideas y con las mismas palabras, como queriendo confirmar a través de ellas una postura de seguridad que no tenemos y deseamos aparentar.
Sin embargo, los automatismos son necesarios, ya que no podemos estar prestando atención constantemente a todas las cosas pues sería insoportable e imposible de mantener. Por eso utilizamos los automatismos aprendidos y repetidos miles de veces con el fin de descargar nuestra atención hacia otros terrenos más necesarios e interesantes.
Por tanto, no vamos a rechazar los automatismos imprescindibles para nuestra vida, simplemente nos enfrentaremos a los que nos impiden progresar en nuestro bienestar (Automatismos Limitadores), al bloquear nuestro conocimiento personal e impedir que aflore la flexibilidad necesaria para nuestro cambio.

Los automatismos los vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida a través del aprendizaje que realizamos de las personas y situaciones más cercanas. Gran parte de este aprendizaje se debe a lo que Bandura llamó el “aprendizaje vicario”, que se produce por imitación de los demás cuando sus conductas son significativas para nosotros y las repetimos. Sin embargo, actualmente, ante la ausencia cada vez más temprana y prolongada de los padres y el enorme protagonismo que tienen los medios tecnológicos de comunicación, los referentes están pasando a ser en gran medida virtuales, en los que destaca la “Agresividad y la Crítica” como las formas más frecuentes de interrelación (noticiarios, tertulias, películas...). En ellos se pone de relieve una de las manifestaciones más primitivas del ser humano, como es la necesidad de Poder, como derecho y como objetivo principal en la vida.El poder es uno de los grandes valores ancestrales asociado a lo reptiliano (Fig 1) y unido a otras motivaciones primitivas como la jerarquía, la territorialidad o el ritualismo, es decir, que existe toda una serie de conductas que residen principalmente en el tallo encefálico (el llamado por Macklean cerebro reptiliano) en el que tienen su sitio conductas primitivas asociadas a la agresividad. Por esta razón, en nuestra sociedad se impone la discusión y la críticacomo formas normalizadas de relación interpersonal, donde tanto políticos y programas basura en los medios de comunicación nos hablan de ello.
No podemos, por tanto, asustarnos ante la “Crisis Social” actual, ya que es una “Crisis del Ser Humano”, en la que se está poniendo de manifiesto la pérdida de lo esencial (el Autoconocimiento). ¡No tengo tiempo! es la expresión social más extendida entre todos.

Pero en realidad es que “no tengo tiempo para atenderme ni atender a los demás”, aunque los demás sean mi pareja, mis hijos o mis amigos, “¡necesito todo el tiempo para producir!”. Incluso, me da igual la forma de producción (más del 80% trabaja en tareas que no le gustan), mientras me dé poder adquisitivo y un buen status profesional. Pocas veces, el paradigma del éxito social hacia el tener y el hacer para tener había sido tan fuerte como ahora, olvidándonos del 

                                            “Bien-sentir, Bien-decir y Bien- pensar”.

Incluso, en los encuentros familiares cotidianos del final de cada día, el cansancio de los padres y las tareas de la casa les obligan a no tratar con los niños, exigiéndoles que realicen sus tareas académicas o que se distraigan con la TV o con los medios informáticos. El niño se empieza a identificar con un mundo virtual tecnológico, muy alejado del “mundo creativo y mágico” natural del niño humano y de la comunicación cercana y amorosa, necesaria para conformar un mundo afectivo-emocional equilibrado imprescindible para un ser humano autosuficiente y, por tanto, feliz.

Muchos adolescentes actualmente se han quedado sin la etapa infantil, no hay tiempo para poner en práctica la “inteligencia creativa y mágica” del niño, ese mundo donde podemos soñar, creyéndonos capaces de cualquier cosa que hayamos podido imaginar, donde la praxis no existe, porque no hay límites, donde se hace realidad esa gran frase de Einstein:

                         “La imaginación es mucho más poderosa que el conocimiento

Ésta sea quizá la gran Crisis Social, ya que, al habernos olvidado de la creatividad-mágica, nos hemos quedado vacíos de sueños y de imaginación, en definitiva, de nuestra capacidad creativa, y por tanto, de poder disfrutar de nuestra propia compañía, por habernos encerrado en un mundo demasiado pequeño, como corresponde al mundo material, donde la productividad es el principal y a veces el único valor.
Pero quizá, incluso por casualidad, haya un momento en el que esa persona, que no tuvo tiempo de crear, que se le pasó su infancia entre quejas y/o críticas, se encuentre ante un espejo y, al preguntar por la figura que se refleja en él, nadie le responda. Entonces, sienta que su vacío profundo se le remueve por dentro y quiera saber quién es, qué siente, qué le ilusiona y qué rechaza..., es decir, qué sentido le quiere dar a su vida. Ya que sólo las preguntas nos hacen humanos y las respuestas transcendentes.

Éste es el principal objetivo de todos nuestros cursos: ofrecer, de una forma didáctica y estructurada, un trabajo de encuentro personal con la totalidad de nuestro ser, con nuestra historia y con todos los personajes que se desarrollan dentro de nosotros a lo largo de la vida, con el fin de armonizar ese “dialogo interior” del que derivan nuestras formas de senso- percepción y de expresión. El bienestar personal e interpersonal depende, en gran medida, del diálogo interior ya que nos sentimos tal y cómo somos capaces de manejarlo.

Como primer paso, si ya has decidido acompañarnos en este “Primer Curso” de “Autoconocimiento y Crecimiento Personal”, puedes realizar el ejercicio que viene a continuación, de manera que, sobre éste y sobre cualquiera de los otros que irán apareciendo en cada uno de los capítulos, podrás realizar tus preguntas y exponer tus análisis en el “Foro de Compañeros” creado para este fin.


Ejercicio N1: Primer cuadernillo.

Haz un pequeño resumen de tu vida, dividiéndola en partes (mi embarazo, mi nacimiento, mi infancia, mi adolescencia, mi juventud, mi vida profesional, mis relaciones afectivas, mi presente, mi futuro, mis miedos, mis necesidades, mis estados de ánimo...) guarda este resumen como un elemento de comparación con lo que vayas escribiendo sobre tu persona a lo largo de todos estos cursos interactivos.